202610.22
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Un problema persistente para los solicitantes de marcas europeas

Las cartas engañosas que invitan a los solicitantes a pagar sumas considerables a entidades poco claras no son un problema reciente.

En muchos casos, los solicitantes creen que están pagando tasas correspondientes a una marca europea que han solicitado.

Desde hace años, estafadores de diversos países envían cartas por correo. Su objetivo es recaudar tasas no reglamentarias.

¿Cómo funcionan estas cartas engañosas?

Las cartas se envían directamente a los solicitantes de marcas europeas. Sin embargo, nunca se envían a través de sus representantes profesionales.

Además, los estafadores confían en la credulidad de los solicitantes. También aprovechan su preocupación por la posibilidad de perder un plazo importante.

De esta manera, intentan conseguir que los solicitantes realicen los pagos.

Intentos de detener estas prácticas fraudulentas

Se han realizado numerosos intentos para detener estas prácticas. Sin embargo, hasta el momento, todos han sido inútiles.

Por lo tanto, las cartas siguen llegando y todavía hay solicitantes que se dejan engañar.

Ejemplo de una carta fraudulenta

Una de las últimas cartas fraudulentas que hemos recibido es la siguiente:

La carta ha sido enviada por una organización inexistente llamada “INTELLECTUAL PROPERTY TRADE MARK ORGANIZATION”.

Esta organización solicita una transferencia de 2.399,99 EUR para el registro de una marca.

Además, cita el número real de solicitud de la marca para dar credibilidad a la petición.

Nuestro consejo para los solicitantes de marcas europeas

Para evitar ser engañado por estas cartas, recomendamos lo siguiente:

  • Consulte siempre con un representante de marcas profesional. Antes de actuar, solicite asesoramiento sobre cualquier comunicación relacionada con sus derechos de propiedad industrial.
  • Presente sus solicitudes de marca con un representante profesional. El costo es significativamente menor que la cantidad solicitada por esta organización fraudulenta. Además, contar con representación profesional minimiza el riesgo de ser engañado.